"Ciudades prêt à porter” es un concepto que aplicamos al urbanismo, a la planificación urbana y en la generación de conocimiento, intercambio y debate sobre las ciudades.

La ciudad comienza a definir su rumbo... ¿Comienza?


Luego de una década de discusiones, la ciudad de Buenos Aires perfila su nuevo escenario de crecimiento urbano. Buena parte de los proyectos que Mauricio Macri tiene en carpeta se vinculan con su aprobación. La Legislatura empieza el debate, con varios interrogantes. Cómo hacer una ciudad más integrada y de qué forma aliviar los problemas del tránsito están entre los puntos principales. ¿Se pondrá en marcha finalmente la planificación de la ciudad?

A más de siete años de presentada ante la Legislatura Porteña de la primera versión del proyecto de un nuevo Plan Urbano Ambiental, el documento sigue sin aún sanción definitiva, aunque, ya cuenta con la aprobación “en general” de la Legislatura de la CIudad de Buenos Aires. Si bien la propuesta final fue presentada durante la gestión de el ex jefe de Gobierno, Jorge Telerman, fue la nueva legislatura la que le dio forma final. Esta ley, tan reclamada, intenta ordenar el espacio aéreo, suelo y subsuelo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para la localización, regulación y preservación de las actividades que se desarrollan en ella, según se desprende del artículo 2 de la iniciativa.

El texto final tomó forma ante las críticas que fue encontrando en sus sucesivas presentaciones. Así fue simplificándose en búsqueda de mayor factibilidad para el consenso. El documento remitido a la Legislatura en 2007 es notablemente más genérico que los anteriores, y ha entrado así en el discurso como “plan marco”. Luego, como reconocen en el Consejo para el PUA (Plan urbano ambiental) del Gobierno de la Ciudad, se irá construyendo un verdadero “plan por partes”.Entre los problemas que el proyecto tuvo que sortear es posible contar las múltiples objeciones que surgieron de parte de algunos sectores de la sociedad civil. Por ello, en 2005 se creó el Foro Participativo Permanente y al interior del mismo la Comisión Asesora Permanente, conformada por entidades académicas, profesionales y organizaciones de la comunidad. Desde entonces, estos equipos trabajaron para actualizar los contenidos de la versión anterior y avanzar sólo en los niveles de definición imprescindibles.

Para completar el proceso se realizó una Audiencia Pública el 26 de marzo pasado, que continuó el 3 de abril del cual participaron alrededor de 70 personas, aunque en realidad se expusieron más críticas que propuestas. Respecto de los tiempos, desde la Legislatura se propone hacer un despacho definitivo de Comisión para agosto de este año, con vistas a su aprobación en el recinto entre los meses de septiembre y octubre. El proyecto perdería estado parlamentario en febrero del año próximo.

La Arq. Bárbara Rossen, Directora de la Comisión de Planeamiento Urbano de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, sostiene que: “este plan surge para dar cumplimiento a un mandato constitucional que prevé la necesidad de generar un documento que guíe su desarrollo, al cual deberá ajustarse toda normativa urbanística y toda obra pública que se realicen en la Ciudad. Pero es más que un mandato constitucional: desde su génesis se plantea como imprescindible para planificar el crecimiento con rumbos previsibles y con reglas claras, por todos conocidas”.

Desde esta perspectiva, el plan se plantea crear un modelo de ciudad diversa, policéntrica, geográficamente integrada, socialmente plural y ambientalmente saludable; y un conjunto de los lineamientos estratégicos, de acciones e instrumentos que propone se orientan a materializarlo. Pero en términos generales, no se trata de un documento definitivo ni exhaustivamente detallado sino, por el contrario, como prefiere señalarlo el Arq. Antonio Ledesma, Consejero del Plan Urbano Ambiental, “constituye un plan marco que da inicio a un proceso continuo y abierto de pensamiento sobre la ciudad, para acompañar los cambios que indefectiblemente en su interior se generan”.

Algunas ideas sobre su contenido

Su proceso de elaboración, iniciado hace ya varios años, incluyó un primer diagnóstico, donde se destacan los aspectos negativos y positivos de cada una de las puntos analizados, tal como: estructura urbana y centralidades, sistemas de transporte y movilidad, espacios públicos, de producción y empleo, hábitat y vivienda, entre otros.

A ello refiere el arquitecto Enrique García Espil, presidente de la Comisión de Urbanismo y Medio Ambiental del Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo, quien opina que “la última versión del plan, presentada el 20 de diciembre de 2007, propone una serie de lineamientos estratégicos, que hacen referencia a un objetivo-deseo, así como de acciones asociadas a cada uno de ellos, que buscan materializarlos”

Las principales obras que se analizan, según el arquitecto son: “duplicar la red de subtes en diez años, crear el renombrado y rediscutido Corredor Verde del Oeste, que incluye el soterramiento del ex-Ferrocarril Sarmiento y la generación de diez kilómetros de espacios verdes, y la ejecución del Plan de Ordenamiento Hidráulico”.

Por otra parte, es indispensable que el plan considere escalas mayores, ya que la Ciudad forma parte de una región metropolitana de más de trece millones de habitantes, con la que mantiene fuertes relaciones y conflictos. En ese sentido, el proyecto que trabaja la legislatura destaca grandes cuestiones urbano ambientales que necesariamente requieren de una concertación de varias jurisdicciones, fundamentalmente de los partidos del Conurbano Bonaerense: el desarrollo urbano, el transporte y la movilidad, la calidad ambiental y el riesgo de inundaciones.

En particular, García Espil agrega que “el plan contiene propuestas para los espacios verdes, para el transporte y las infraestructuras regionales. En cuanto a su gestión, existe una propuesta en versiones anteriores del plan tendiente a crear un Consejo y una autoridad de coordinación y planificación para el área metropolitana pero, lamentablemente, tan relevante propuesta no fue incluida en el documento remitido a la Legislatura en diciembre pasado”.

Problemáticas largamente planteadas, destaca Antonio Ledesma, tales como “el futuro de los grandes vacíos urbanos y el desequilibrio demográfico que hoy exhibe la ciudad representan prioridades a atender por el plan, con el propósito de generar las oportunidades de desarrollo en zonas postergadas como la zona sur”.

Con respecto al código de la ciudad lo que hay que pensar es que tenemos que tener un código más morfológico y que piense de un determinado perfil, que hable de una calidad ambiental del lugar. Y esa calidad ambiental se mide en escalas, proporciones, de altos, fachadas, anchos , verdes, hasta el detalle de cómo son las calles, el equipamiento urbano. El modelo territorial va a venir pensado bajo esos criterios, donde se va a pensar en la calidad urbano ambiental, por sobre cuestiones genéricas o generalistas del código actual.

Publicado el 17 de abril de 2008 en El Cronista Comercial, Suplemento de Arquitectura
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